Vas a salir a cenar y ¿se te ha gastado el rimel?
Pues se acabaron las precocupaciones porque si necesitas rimel y te das cuenta de que se te ha acabado coges un regaliz, le pones un poco de saliva y te lo pasas por las pestañas, parecerá que te has puesto un buen rimel.
Enviado por Yolanda el Domingo, 17 julio 2005