Si quieres que los ajos tengan un sabor más suave y que sean más fáciles de pelar, haz lo siguiente:
En una cazuela con agua fria pon los dientes de ajo, ponla al fuego y cuándo empieza a hervír retira los dientes de ajo y ponlos en otra cazuela que tenga agua fria con hielo, notarás que se pelan muy facilmente y su sabor es más suave.
Si quieres que su sabor sea mucho más suave repite la operacion pero en este caso con los dientes de ajo ya pelados.




